El caudaloso río Camú, fuente de vida para el pueblo vegano, hoy es sólo un recuerdo. El maltrato de su cuenca alta, media y baja amenazan con hacerlo desaparecer.
El Camú empezó a menguar a casusa del saqueo de su cauce, a través del despojo indiscriminado de arena y la depredación de los bosques. Seguir leyendo






